'Dreamers', los inmigrantes que impactan positivamente a un país que los margina

¿El DACA? ¿Los 'dreamers'? Pasamos radiografía a este sector poblacional cuyo futuro en EEUU se encuentra en una encrucijada.

Historias de superación personal hay muchas, pero las de los Dreamers son sin duda de esas que tienen que contarse. Sabemos que el Programa de Acción Diferida para los llegados en la infancia (DACA) que los protegía de ser deportados llegará a su fin en marzo 2018 y que algunos estados (15) buscan paralizar la decisión del gobierno federal a través de una demanda ¿pero sabemos a ciencia cierta quiénes son los dreamers?

Dreamers significa soñadores y eso es exactamente lo que son los inmigrantes que conforman este grupo, que llegaron a Estados Unidos sin documentos siendo niños acompañando a sus padres a buscar el tan codiciado sueño americano.

Estos individuos han crecido y vivido en un país al que consideran su hogar sin importar su país de orígen. Asisten a la escuela o ya han concluido sus estudios, hablan inglés perfectamente y han adoptado las costumbres de Estados Unidos como si fueran suyas. Incluso hay algunos que tienen hermanos que son ciudadanos estadounidenses. Aún así su situación migratoria propició que durante mucho tiempo permanecieran escondidos por miedo a ser deportados.

En 2001, surgió un proyecto de ley llamado Dream Act, el cual tenía como objetivo legalizar a aquellos inmigrantes que no habían cumplido 16 años y que habían vivido cinco años consecutivos en Estados Unidos. El término Dreamer como tal nació de la mano de esta propuesta estancada en el Senado y hasta la fecha sin aprobación. Esta iniciativa provocó que a partir de 2010, los jóvenes soñadores se agruparan y salieran de las sombras para iniciar una lucha por una reforma migratoria. 

Dreamer en Los ANgeles

Ante la nula respuesta del Congreso, el 15 de junio 2012, el ahora expresidente Barack Obama anunció el DACA, una orden ejecutiva que protegía a miles de jóvenes de la deportación y que además les otorgaba un permiso de trabajo temporal renovable cada dos años. También podían pedir un número de seguridad social y sacar la licencia de manejo.

Para acogerse a este beneficio, los jóvenes tenían que haber llegado a EEUU antes de cumplir los 16 años y tener menos de 31 años de edad en el momento en que solicitaban la DACA. También debían vivir continuamente en USA desde el 15 de junio de 2007 y estar físicamente presentes en USA el 15 de junio de 2012 con un estatus de indocumentado.

Actualmente, de los 11 millones de indocumentados (6.5 de ellos mexicanos) 2.1 millones son dreamers. Con la DACA se calcula que alrededor de 800.000 de ellos fueron beneficiados.

De acuerdo con datos de un informe elaborado por el Centro para el Progreso Americano (CAP), el Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC) y United We Dream (UWD), conjuntamente con la Universidad de California en San Diego, los efectos de esta medida fueron sumamente positivos pues hasta el 95% de los Dreamers encuestados trabaja o estudia y el salario promedio para estos aumentó un 42%.

La labor de este grupo ha sido inminente, pues al tener permisos laborales han podido desarrollarse en distintos ámbitos y, mediante su experiencia y conocimientos, impactar positivamente al país en el que radican. Además suelen ser incansables defensores de los derechos de los indocumentados. Los ejemplos son muchos.

Dreamers en Nueva Jersey

César Vargas, originario de México, es uno de ellos. Él se convirtió en el primer abogado dreamer en 2016 después de luchar durante cuatro años para obtener su licencia. “¡Finalmente seré licenciado en mi hogar, el estado de Nueva York! Ningún cambio significativo en esta nación ha sido realizado por una sola persona”, tuiteó en febrero de 2016, día que ganó la batalla judicial que le permitió ejercer su profesión.

Lorella Praeli, de Perú, y Erika Andiola, de México, son dos dreamers cuyo desempeño ha tenido impacto en el mundo de la política. Praeli trabajó con Hillary Clinton en la campaña presidencial de 2016 y Andiola fue estratega y secretaria de prensa para medios hispanos en la campaña de Bernie Sanders.

Sonia Guiñansaca, de Ecuador, es una poeta y escritora que llegó a Estados Unidos a los cinco años. Formó parte de los primeros indocumentados que se declararon abiertamente como tal y participó en diversas protestas para reclamar sus derechos. Es promotora del proyecto Dream in Ink, un taller de escritura para indocumentados que se imparte en Nueva York.

Julio Salgado es otro caso ejemplar pues lucha por los derechos de los indocumentados a través del arte. Este artista mexicano que creció en Long Beach, California es creador de Dreamers Adrift, una iniciativa que busca empoderar a los inmigrantes invitándolos a contar mediante distintas expresiones artísticas lo que implica ser un indocumentado gay en Estados Unidos.

El pasado 5 de septiembre, Jeff Sessions, Fiscal General de los Estados Unidos, anunció el fin del programa DACA. Esta medida pone en peligro los sueños de jóvenes inmigrantes como Sonia, Julio, César, Lorella o Ericka. Ciudadanos ejemplares que han superado obstáculos más difíciles que los demás y que han impactado positivamente a un país sin importarles que este los margine.