Juan Pablo Castañeda: “Algunos actores acaban haciendo cine de mierda para pagar sus casas de millones de dólares”

El actor protagoniza la obra 'True West', que se estrena hoy en La Teatrería.

Juan Pablo Castañeda, el actor japonés (sí, japonés) que renegaba de la televisión por los papeles que le daban (aunque ya se reconcilió), estrena el 12 de octubre True West, una de las obras cumbres del recientemente fallecido actor y dramaturgo Sam Sheppard, dirigida en esta ocasión por Gabriel Garzaniti (el director italo-argentino fan número uno de Ornella Muti). La obra cuasi-Rulfiana protagonizada por dos hermanos distantes, un ladrón y un escritor atrapados en un drama surrealista plagado de humor negro —en el que actúan además Iván Arana, Juan Pablo Castañeda, Nicolás Sotnikoff y Ariane Pellicer— se estrena el 12 de de octubre en La Teatrería de la CDMX. Con motivo del estreno, platicamos con el actor en su restaurante ubicado en la colonia Roma donde, por cierto, preparan unos tacos de camarones increíbles.

¿Es cierto que naciste en Japón?

Sí, mi padre fue contratado por una empresa liderada por un cabrón famoso llamado Carlos Martínez Ulloa y se fueron abrir una oficina a Tokio. Mi papá estaba recién casado y se fue a vivir allá con mi madre y por eso yo nací en 1984 allá en Japón, pero al año nos regresamos a Guadalajara. No tengo memoria alguna, pero mis padres adquirieron cierta cultura de aquél país. Mi papá se iba a los monasterios a meditar y ver qué onda con los monjes.

Trabajaste en la serie Sense8, ¿qué opinas que de tras la cancelación de parte de Netflix, una productora porno hardcore propuso retomarla y producirla?
Hubo sentimiento encontrados de la gente, pero para mí está perfecto que una empresa pornográfica produzca otras cosas. Directores como Lana Wachowski sin duda lo aceptarían, el problema son los directores en México, pero si les sueltan la lana cualquiera lo hace. Para mí está perfecto, esa cuestión moralina no la entiendo.

¿Cuál es tu actriz porno favorita?
Chloe Conrad. Pero si me mata mi novia al leer esto, es tu culpa.

¿True West es una obra que ya habías montado, verdad?
Sí, nos gusta calentar motores para que las obras luego tengan un futuro más claro. Ahora, dos años después, la retomamos en un montaje nuevo ahora ya con un director.

¿Te pegó la muerte de Sam Sheppard? Ahora todo mundo dice “ay, me la pasé llorando por Prince y Bowie o por Sheppard”. 
Hay una distinción entre lo que tenemos que poner en las redes sociales para existir y lo que pensamos en realidad. Pero sí hay un cariño por el autor, por estar trabajando el texto tanto tiempo, lo conoces de cierta forma.

¿Qué te atrajo de tu personaje de True West?

El tema familiar, la ruptura, las fracturas, los reencuentros, la sangre… El enfrentamiento entre hermanos.

¿Es catártico tu papel?
¡Todos se vuelven locos, los personajes están jugando como niños! Y trae una buena critica a la industria del cine y la televisión. Tiene ese efecto de una historia dentro de la historia.

El mismo Sheppard era un tipo muy crítico del sistema.
Nunca quiso ser lo que era. Estaba en un rollo underground, se la pasaba escribiendo obras y con Patti Smith pero, como era buen actor y guapo, igual Hollywood se lo jaló. Mucho alcohol, mucha oscuridad.

Ahora que están de moda las biopics, ¿te gustaría interpretar a alguna estrella del pop mexicano?
Estuve coqueteando con la serie de Luis Miguel. Me iban a dar el personaje, pero se tardaron mucho, tuve otra oferta y me fui con Telemundo. Pero de hecho también estuve a punto de hacerla de Roberto Palazuelos.

¿Llevarte con Palazuelos te legitima como mirrey?
No, no tomé el curso de mirrey con él. Si convivíamos y es un cabrón muy auténtico, él dice que nació así. Es un mirrey que cae bien.

¿Qué necesitas para armar la fiesta ideal?
Cigarros, cervezas, unos discos de swing o big bands, mezcal, y algunos polvos mágicos para echarles a la gente.

¿Qué tipo de polvos mágicos?
No de esos que insinúas; estoy curado de espanto.

Hace poco decías que no te gustaba la televisión.
Estaba peleado con la televisión, por eso renegaba de ella, porque me empezaron a estereotipar; aparte de que hay muy malos escritores, siempre me ponían del amigo, medio bueno, medio malo, el novio mamón; incluso siempre me daban el mismo vestuario, la ropa idéntica. Entonces me pregunté por qué los productores solo veían en mí a un tipo medio mamón. Ahora en Telemundo la haré de carcelero en una nueva serie, por fin algo diferente.

¿Qué es lo que más te gusta de ser actor?

Sentir el nervio, que estoy en el límite donde me puedo caer y fallar. Sobre todo en el teatro.

¿Lo peor que te ha pasado sobre el escenario?

Los espacios vacíos, la incomodidad de la gente cuando dejas de conectar con ellos. Eso es lo peor que te puede pasar, que tu obra sea una mierda.

¿Tenías algún héroe?

Sí, quería ser como Harrison Ford en Indiana Jones. La verdad era muy tímido, no quería ser actor.

¿Alguna referencia mexicana?
Sería interesante ser Daniel Giménez-Cacho. Igual Gael García Bernal tiene una carrera increíble.

¿Son tus amigos?
Los conocí hace tiempo, ellos produjeron mi primera película, Drama-Mex.

Por cierto que Drama-Mex es tu película peor rankeada; la mejor es tu participación una comedia de Manolo Caro (Elvira…)
Pues no me fijo tanto eso, a veces no está en tus manos ni en tu actuación. Tú haces algo y va a ser totalmente manipulado, el resultado final es de lo productores y los directores y ellos son los que pagan las consecuencias de la crítica, aunque te lleven entre los pies un poco…

De hecho te llevan totalmente, ¿no? Si la película es mala y van en la calle Manolo Caro y tú, la gente a quien reconocerá será a ti y te pueden decir “qué buena o que mala película” ¿no?
Es cierto. Cuando estás ahí afuera si se van sobre ti. Pero no sé, creo que en donde sí llevas la mayor responsabilidad es en el teatro, estás ahí tú solito frente a la gente.

¿Sabías que tienes un homónimo en Sombrerete, Zacatecas? Es un presidente municipal…
¿Es del PRI?

No, del PRD-PAN.
Igual qué mala onda. Desde este medio me deslindo de todas las acciones de ese señor. Dile que deje de robar y que suelte algo de dinero para el teatro.

¿Cuándo fue la última vez ofendiste a alguien?
Ayer en la noche le menté la madre a mi novia. Pero ya nos contestamos. No te puedo decir qué me hizo.

Si fueras en un avión en picada con un paracaídas extra que le pudieras dar a EPN o a AMLO… ¿a quién se lo dabas?
A ninguno, me llevo los dos. Bueno, quizás a AMLO, que tenga algo de chance de ver qué hace, a ver si lo dejan esta vez.

¿Cuál era tu símbolo sexual de adolescente?
Monica Bellucci en sus buenos tiempos.
No jodas, ahora ya se le empiezan a ver la cirugías.

¿Tienes alguna fobia?
Ansiedad y claustrofobia. Estaba haciendo una serie con Azteca, sobre los hermanos Rodríguez y me querían meter a un ataúd y les dije que ni madres.

¿Alguna manía o ritual de actor?
Antes de entrar a escena me gusta escuchar el tema de El Padrino, me da melancolía por esa época de buenos actores en su mejor momento.

¿Y ahora no te da tristeza ver cómo va la carrera de Robert de Niro?
Sí, pero es que tienen muchos gastos, tienen que hacer cine de mierda para pagar sus casas de miles de millones de dólares. Eso pasa, en la vida hay de todo, pero hay que reconocerles lo que hicieron esos grandes actores en su momento.

¿Algo que te avergüence ver o escuchar?

Me da pena escuchar punk-rock, ese punk chafa gringo de NOFX. Y me da pena escuchar a Juan Gabriel.

¿Tu héroe de la vida real?
Mi abuelo. Le valía un poco madre todo, no era actor, pero pudo haberlo sido sin problema, tenía todo. Era muy libre, tenía mucha personalidad.