Daniel Giménez Cacho y la necesidad de analizar el falso empoderamiento de la mujer.

“La cultura de la mujer convertida en objeto tiene la perversidad de ser llamada empoderamiento”, dice y por ello se debe revisar el concepto.

No es novedad que Daniel Giménez Cacho alce la voz sobre temas sociales. Lo mismo habla de política que de derechos humanos. Pero el tema de la mujer, sus derechos y sus condiciones en la sociedad es de su particular interés. Y es tajante cuando se explota el cuerpo femenino bajo un tergiversado concepto de “empoderamiento”. “Me tiene alarmado y creo que puedo cooperar a hacer evidente que hay una cultura de la mujer convertida en objeto que sigue muy fuerte y con la perversidad de que ahora se le llama empoderamiento”.

Para el actor sería incluso necesaria una revisión del término y su uso indiscriminado. “Si te desnudas en una portada y me enseñas las chicihis, estás bien empoderada. Entonces dices: ‘A ver, se le está dando vuelta a la cosa’. Estos no son los 60 donde había una cosa de liberación sexual y eso se está manipulando”, ha señalado en el marco del XV FICM. “Ver a muchas jóvenes colegas mías bajándose los calzones en las portadas me pone muy mal. Ver campañas políticas donde usan a mujeres maquilladas enseñando los senos, ver a chicas con minifalda bailando para vender carros me pone de nervios”.

El actor tiene motivos para querer llevar el tema a la conversación pública y ha recordado un episodio en el que esa objetificación de la mujer que ocurrió durante una visita que realizó a un programa de TV Azteca al que acudió para que le entrevistaran. “Eran como las 10 de la mañana y noté un ambiente como raro. Las chavas como en calzones y dije: ‘Está fuerte esto’. Y los conductores como padrotones: “(Decían), véngase para acá mamacita. Daniel, ¿y tu película?'. No vi nada que pudiera constatar, pero dije: Al rato apagan las luces, salen las cubas y esto es un antro”.

Para Giménez Cacho, ese tipo de situaciones deberían servir para generar una reflexión sobre las condiciones que afectan a la mujer. “Hay que hablar de ello y la complejidad que implica qué decisiones están tomando las mujeres. Hay unas que son víctimas, hay otras que son dueñas de los mecanismos, me gusta explorar eso”.

Giménez Cacho se encuentra en el Festival de Cine de Morelia por partida doble. No solo presenta Los adioses, sino también Zama, la cinta de Lucrecía Martel que ha sido elegida por la Academia argentina para contender por un Oscar y que también ha sido postulada a los Goya. Además el histrión prepara Mercado negro, un thriller político que aborda la trata de menores y “con mucho ingrediente de género”. La cinta producida por Mónica Lozano que se convertirá en su debut como director de cine.