¿Quién es el misterioso amigo gallego de Carlos Slim?

Es uno de los empresarios más ricos de Latinoamerica, pero él disfruta jugando al dominó en Avión. Así es Olegario Vázquez Raña, el hombre que perdió su fortuna en un día (y luego la recuperó).

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El pasado miércoles, en la pequeña localidad de Avión, se congregó la mayor renta per capita de España. Y probablemente de Europa. Y quién sabe si del mundo. Y todo gracias al cumpleaños de una mujer: María de los Ángeles Aldir. Doña Gela. La esposa del millonario Olegario Vázquez Raña organizó una buena comilona en su casa con más de treinta kilos de pulpo, un selecto rodaballo, todo acompañado de pan gallego y regado de buen vino. Entre los invitados, el íntimo amigo del matrimonio, Carlos Slim, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y otros setenta ilustres invitados. A puntito estuvieron de asistir Amancio Ortega, dueño de Inditex, y Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca, pero tenían miedo de que el “ricómetro” reventara. El mexicano Carlos Slim se quedó un año más en casa de su amigo Olegario Vázquez Raña. ¿Pero quién es este misterioso millonario íntimo amigo de la sexta fortuna del mundo?

"Don Olegario", como le conocen en todo México, es uno de los empresarios más poderosos de Latinoamérica. Los mexicanos comentan, en tono jocoso, que es imposible acabar el día sin toparse con alguno de los tentáculos del imperio creado por Vázquez Raña y sus hermanos. A sus 81 años sigue al frente del Grupo Empresarial Ángeles (GEA), un holding diversificado entre la salud, los alojamientos turísticos, el sector financiero y, cada vez con más presencia, los medios de comunicación –sobre todo la televisión–. Y, lo más importante, un holding que lleva el nombre de su mujer.

Pero si hay un negocio de todos los que posee que le haga especial ilusión es el de los hospitales: "Porque siento que ayudo a la gente". Por eso, a mediados de los ochenta, negoció la adquisición del Hospital Humana, cuya economía hacía aguas, y así arrancó su imperio. Hoy, GEA, es el referente de la sanidad privada en México: sus 23 hospitales conforman una oferta de más de 2,400 habitaciones.
El valor de su grupo, que no cotiza en bolsa, es desconocido. Pero que podría estar "entre los 20,000 y los 25,000 millones de dólares", según él mismo confesó a Forbes. A Don Olegario no le interesa aparecer en las listas de grandes fortunas. Ni siquiera parece estar cegado por su inmensa fortuna: "Mi familia es lo más importante. Siempre digo que el dinero es algo que puedes tener hoy y perderlo mañana por una mala inversión. Por eso lo importante es estar a gusto con los tuyos y relajado", confesaba en 2013 al periódico español La Opinión (A Coruña). En su caso no es una frase hecha. Él mismo perdió toda su fortuna en 2008 tras una serie de malas inversiones cambinadas con los coletazos de la crisis económica: "Perdí 1,600 millones de euros en un día. Me sentí el hombre más gusano del mundo”.

DRAMA EN LA FAMILIA
Este hombre de familia, padre de tres hijos –Olegario, María y Mónica– y abuelo de nueve nietos, nació en México en 1934. Sus padres, Venancio Vázquez y María Raña, salieron del concello ourensano de Avión en 1928 para hacer las Américas. Tras pasar por Venezuela, un país que no cumplió sus expectativas, se instalaron en México. Allí Venancio trabajó vendiendo muebles por las casas y, con mucho esfuerzo, logró montar un pequeño almacén en uno de los barrios periféricos de la ciudad. El matrimonio tuvo seis hijos, Aurelio, Sara –fallecidos prematuramente–, Apolinar, Mario, Olegario y Abel.

Todos los veranos Don Olegario aprovecha para volver a su querida localidad gallega en el mes de agosto, coincidiendo con las fiestas de San Roque y el cumpleaños de su mujer. "Para mis hijos, Avión representaba España cuando venían de niños", ha contado. Pero a pesar de su apego por su pueblo y la gastronomía gallega –"en los cinco días que llevo aquí, ya engordé cinco kilos”–, llevaba tres años sin visitar su aldea. Tenía dos razones de peso: la muerte de sus hermanos Mario y Apolinar, ambos fallecidos en 2015 con solo cinco meses de diferencia. Afortunadamente, este verano podemos verlo de nuevo en uno de sus lugares favoritos del pueblo: el bar "O Luar", donde acude a jugar su tradicional partida de dominó junto a su amigo Carlos Slim. Galicia salve a los Vázquez Raña.

* Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España.