Vaquita marina: salvar a una especie. #ExclusivaVF

Nos embarcamos en el 'Narval' con el biólogo Benjamín Martínez, quien nos comparte su bitácora de expedición y la lucha para evitar la extinción del cetáceo.

La organización Explorando la Vida trabaja para encontrar la respuesta a la pregunta que todo el mundo  se hacía al enterarse de la dramática condición de la vaquita marina: ¿Cómo podemos evitar que un animal desaparezca para siempre? La respuesta la hallamos con la asesoría del Dr. Armando Jaramillo, científico del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) dedicado al estudio de mamíferos marinos y a la protección de esta especie desde hace más de 20 años. Con él diseñamos un proyecto en el que pudiéramos documentar a la vaquita, impulsar el desarrollo de los jóvenes interesados en la conservación y poder generar información científica que nos permitiera entender más de este enigmático animal.

A través de Vanity Fair, compartiremos la bitácora de este recorrido. Con un poco de suerte podremos ver a la tímida y pequeña vaquita, la marsopa mexicana. Acompáñenos en este gran esfuerzo colectivo por proteger nuestro legado natural, acompáñanos a seguir explorando la vida.

Día uno. Zarpamos. ¿Podremos ver a la vaquita?

La jornada inicia temprano. Después de un desayuno rápido nos dirigimos a la central de camiones de Mexicali para poder atravesar el desierto y llegar a San Felipe. El paisaje es de una belleza singular. la tierra árida es detenida abruptamente en el horizonte por montañas que reflejan la luz del amanecer.

Casi al llegar, nos encontramos con uno de los retenes militares que la Secretaria de la Armada instaló para tratar de frenar el tráfico ilegal de especies y detener a los traficantes de la codiciada vejiga de totoaba (que alcanza lo miles de dólares en el mercado negro). En abril, la pesca de esta especie dejó de ser una falta administrativa y se tipificó como delincuencia organizada si la carga supera los 10 kilogramos de peso. Sin embargo, esta medida aún no logra disuadir a los traficantes que lucran con ella, poniendo en riesgo a toda la fauna de la región.

En San Felipe ya aguardaban Francisco Gómez, el director del Museo de la Ballena y ciencias del Mar, y Enoch Rizo, Jefe de operaciones del Narval, el barco que será nuestro hogar en los próximas siete días. El Narval es una embarcación turística, pero se le ha hecho una adaptación para poder realizar su función principal, un buque científico donde se han desarrollado ya diversas investigaciones en pro de la conservación de los cetáceos y del mar.

Expedicion Vaquita VF Dia 1B

A bordo del navío todo es movimiento y preparación y emoción por parte de los siete sonrientes y activos tripulantes. A un costado del muelle está el Albireo, una de las embarcaciones interceptoras de la Secretaria de Marina y Armada del México, que combate la pesca ilegal en el polígono de protección de la vaquita. En la época en la que se puede pescar la totoaba el Golfo de California es territorio peligroso.

Preparamos el equipo y probamos las cámaras especiales que Samsung nos prestó para poder documentar la vida a bordo mientras esperamos a que la marea nos permita poder salir a lo que será nuestro primer viaje a esta área natural protegida. En el nivel más alto del Narval, se encuentra instalado el Big Eye, un binocular de gran potencia que nos permitirá detectar a la vaquita, antes de que ésta pueda percatarse de nuestra presencia y su timidez la obligue a esconderse en la vastedad del Alto Golfo de California.

Las condiciones para navegar son buenas. Casi no hay nubes y el mar está en calma, la escala Beufort (para medir el impacto que tiene el viento en las aguas) está en los niveles más bajos; el agua no tiene crestas y no se hacen salpicaduras que podrían confundirse en el caso de que un animal rompa la superficie. Nos mantenemos optimistas y al momento de que el navío empieza a moverse nos alberga la esperanza de poder contar con la suerte de avistar al mamífero marino más pequeño del mundo.

Tratamos detectar redes ilegales o “redes fantasmas”; vamos a velocidad baja para detectarlas y gracias a un grampín atado a la popa del barco, éste va barriendo el camino, de modo que si hay una red a su paso el observador se dará cuenta de la tensión que se produce en la cuerda e iniciará un protocolo para su recolección.

En el tercer nivel el fotógrafo Daniel Garza Tobón prepara su trípode y su equipo, Solene Lefevre escrudiña el horizonte con los binoculares y probamos los Big Eyes. El día transcurre, pero solo vemos algunas gaviotas y peces que saltan ocasionalmente. Cada vez que algo rompe la superficie llega la esperanza de poder ver algún representante de la megafauna de estas aguas. Observar mamíferos marinos no es sencillo, en ocasiones solo tienes la oportunidad de ver un salto, un respiro, una aleta para poder identificar de que se trata.

Expedicion Vaquita VF Dia 1c

Al acercarnos, se alcanza a escuchar el grito característico de los lobos marinos y podemos observar cómo descansan en la playa. Vemos saltar algo a estribor, el barco aminora la velocidad, los saltos erráticos y la forma que emerge del agua nos hacen pensar en que es un lobo marino de regreso a la playa, pero aprovechamos esta pausa para que Daniel pruebe su dron. La vista que apreciamos en su pantalla nos emociona.

El tiempo pasa y no podemos ver aun nada, el capitán nos informa que debido a la marea debemos regresar al puerto. Al momento del atardecer salimos a contemplar la primera puesta del sol, de repente, en las aguas que reflejan el sol, se ve algo; nos incorporamos de inmediato para corroborar y efectivamente... uno, dos, cinco delfines van saltando y vienen en nuestra dirección, curiosos e inteligentes se divierten haciendo lo que conocemos como surf: aprovechan el camino del barco y van surcando las olas que la proa produce en su camino.

Podemos ver a una madre y a su cría, son delfines nariz de botella, Tusiops truncatus. En cubierta es posible escuchar sus silbidos y nos acompañan unos minutos antes de que desaparezcan en las aguas. Nos avisan que la cena está lista.

Comentamos las actividades para el día siguiente. Eesperamos que las condiciones para navegar sean tan benevolentes como lo fueron hoy. En puerto, las luces del poblado se reflejan en un mar tranquilo casi como espejo, un beufort cero. Ojalá mañana comparta la tranquilidad de esta noche, poco a poco la tripulación va a sus camarotes a descansar.

Para conocer más de la vaquita marina, lee la radiografía (breve) de esta especie.