Solidaridad y fortaleza. La respuesta del país ante el sismo. #FuerzaMéxico

A solo horas del terremoto y ante imágenes trágicas, los mexicanos reaccionan solidariamente y las historias de alivio comienzan a surgir.

Horas después del fuerte sismo que sacudió esta tarde la capital mexicana y que ha dejado más de 200 muertos (según cifras oficiales) en Puebla, Morelos, Guerrero y Estado de México las imágenes de tragedia, edificios colapsados y angustia generalizada comenzaban a mezclarse con las de alivio y solidaridad.

Ciudadanos trabajaban de forma cercana con las autoridades para rescatar a quienes se hallaban entre los escombros del sismo de magnitud 7.1 grados que se registró a las 13:14. Llegó a solo dos semanas de otro fuerte temblor que afectó considerablemte Oaxaca y Chiapas. Curiosamente, el de este 19 de septiembre se registró solo unas horas después del macro simulacro realizado para conmemorar el trágico terremoto de 1985, ocurrido también un 19 de septiembre.

Entre aquella fecha y el día de hoy, han pasado 32 años. Las imágenes de hace tres décadas, para fortuna, poco tienen que ver con las de hoy a pesar de que las autoridades han contabilizado unos 44 edificios colapsados y que el Coordinador Nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, escribió en su cuenta de Twitter que el número total de fallecidos ascendió a 149 en todo el país: 64 en Morelos, 36 en la Ciudad de México, 29 en Puebla, nueve en el Estado de México y uno en Guerrero.

Lo que hay en común entre aquel día de 1985 y el 2017 es la unión; las historias de los vecinos y ciudadanos comúnes que han tenido la iniciativa de organizar cadenas humanas para ayudar a remover escombros. Las de aquellos que junto a bomberos y miembros del ejércitos y, a pesar de no tener conocimientos especiales, improvisaban herramientas para ayudar. Como el caso sucedido en un edificio derrumbado en la periferia de Viaducto y la Colonia Roma, donde vecinos introdujeron un tubo de PVC entre los escombros para intentar escuchar si había sobrevivientes… Y lo hicieron.

 

Sismo2017

En la CDMX las delegaciones más afectadas son Benito Juárez, Cuauhtémoc e Iztapalapa, en todas ellas se daban ya testimonios trágicos, pero con el incremento de imágenes de inmuebles dañados, también llegaban las de aquellos ciudadanos que superaban en número a los cuerpos de emergencia. ¿Las herramientas? Cubetas, paliacates, lámparas. “¡Silencio!”, era el grito común en las inmediaciones de edificios caídos con la finalidad de poder escuchar a algún sobreviviente. En las inmediaciones de los inmuebles colapsados una señal, un gesto en solo horas se ha vuelto insignia de la valentía y la iniciativa: el puño cerrado, con el que rescatistas y voluntarios pedían silencio.

Aquella exigencia solo se ha quebrantado con los aplausos que llegaban cada vez que lograban sacar alguien con vida. Incluso con la simple esperanza de rescatar a alguien, como ha ocurrido con los niños atrapados en el Colegio Rebsamen, al sur de la Ciudad. Donde incluso solo con las manos voluntarios han trabajado para lograr rescatar a 14 niños de aquella escuela colapsada donde han fallecido 20 menores y dos adultos.

Los topos, esos expertos en buscar gente bajo los escombros, famosos por su labor desde aquel 1985 que, los elevó a iconos de esperanza, ratificaron ese estatus al emprender la labor para rescatar a seis miembros de una familia atrapada en un edificio que colapsó en la Colonia Condesa. 

El presidente Enrique Peña Nieto ofreció un mensaje a medio día en el que anunció que los hospitales públicos pertenecientes al IMSS y al ISSSTE brindarían atención abierta sin importar su afiliación. Las autoridades también han instado a reducir las especulaciones dando seguimiento a los anuncios oficiales y aquellos emitidos por dependencias oficiales. 

Puede que mientras las horas transcurran las imágenes de la tragedia aumenten, pero junto con ello se revitaliza esa fuerza esperanzadora que caracteriza a los mexicanos, sobre todo en situaciones como esta. Una fuerza que hoy podemos llamar #FuerzaMéxico.