De seguridad, cimientos y escalas.

Dos expertos en estructuras explican las precauciones que se deben de tomar antes de regresar a un inmueble tras el sismo y despejan mitos sobre los terremotos. Escala Richter incluida.

Llevan horas caminando en la zona cero de la ciudad. Sus herramientas no son palas ni picos, sino mapas con diagramas, instrumentos y hojas de cálculos; accesorios que en tiempos de desastre pueden ser cruciales. Sus credenciales los ostentan como ingenieros, y fueron enviados por el Centro Nacional para la Prevención de Desastres (CENAPRED).

Es México en medio de la tragedia José Luis Cabrera y Daniel Sánchez Arriaga, especialistas de la UNAM en Ingeniería estructural, son dos sujetos en apariencia comunes, pero con la habilidad de verificar que los edificios estén seguros. Y eso, sí que puede ser un súper poder. “No hay que dejarse llevar por lo que dicen las redes sociales”, me comenta el primero de ellos. Usa lentes graduados y un chaleco fosforescente, su mirada está fija en la estructura de la calle Matías Romero en la Colonia del Valle. “Por ejemplo, ese edificio se ve muy dañado por fuera, pero nosotros ya entramos y la estructura que soporta el edificio está en buen estado”.

Por fuera, la mole de concreto luce lastimada. Hay una grieta horizontal de apariencia un poco catastrófica y justo enfrente, una camión de mudanza recibe las pertenencias de algunos de los habitantes que abandonan su hogar ante la perspectiva sombría de las grietas. “Hay casos en que los muros no son de carga, que son sólo divisorios. Si se ven destruidos no implica que se va a caer el edificio” asegura otro de los expertos. “Las grietas diagonales son las que son peligrosas en realidad”, agrega.

A tres días del terremoto, la desinformación ha sido una de las constantes. Las redes sociales son un arma, que en manos inadecuadas, pueden causar más daños que los que pretenden evitar. “La gente se deja llevar por las escalas. Por ejemplo, la Richter, que no nos dice mucho porque el temblor de la semana pasada fue de 8.1 y éste del pasado 19 de septiembre fue menor en esa escala. La diferencia es que el epicentro fue más cerca de la ciudad y eso hizo que la energía no se disipara y llegara concentrada y con más fuerza a la CDMX”.

Algo que incrementó el número de víctimas, sin duda fue que, en pleno sismo, la gente se regresó por sus pertenencias o ingresó a los edificios cimbrados, desobedeciendo las instrucciones del personal de protección civil o del sentido común. “Sí un edificio tiene unas grietas diagonales, lo mejor es salirse, no regresar”, recomienda uno de ellos. Otro factor que complicó las cosas, es que el temblor tomó a todos por sorpresa, y es que no sonó la alarma sísmica: “El CENAPRED tiene censores que son los que activan las alarmas sísmicas, pero el epicentro fue tan cercano que llegó antes la onda expansiva que la señal para de la alerta”. ¿Entonces si hay un nuevo temblor no va sonar la alerta sísmica de nuevo? “ Si el epicentro del temblor es muy cerca, no” contestan casi al mismo tiempo ambos. “Con la naturaleza no se sabe”.

En el instituto de Ingeniería de la UNAM cada vez que se da un evento de esta magnitud, se convoca a una reunión urgente de conferencias con especialistas en sismología de todo el mundo y de la universidad, para proponer alternativas enfocadas a que las estructuras no se colapsen. “Se puede prevenir, pero adivinar lo que va a pasar, es imposible” sentencian. Después del sismo de 1985, no se hicieron las revisiones pertinentes en la ciudad, pero lo que sí fue un hecho, es que el reglamento de construcción cambió y se hizo más estricto. Muchas construcciones se rehabilitaron para cumplir con las disposiciones. ¿Qué pasó entonces? Las cifras anuncian decenas de derrumbes, además de que el panorama de caídas inminentes y lugares que deben ser desalojados de inmediato, aumenta con las horas. “Desde hace años se necesitaba una rehabilitación de esos edificios en mal estado, lo cuál no se hizo, por eso las consecuencias ahora”, afirma uno de los ingenieros.

Ambos recomiendan verificar todo lo anterior de forma muy detallada antes de regresar al inmueble y ante cualquier duda, acudir a los equipos de emergencia y protección civil.