Roy Price: el directivo de Amazon acusado de acoso sexual y nepotismo

Varias informaciones equiparan al dimitido jefe de programación de Amazon Studios con Harvey Weinstein.

Justo cuando Harvey Weinstein cae en picado, otra figura poderosa de Hollywood parece estar siguiendo su ejemplo: Roy Price dimitió el martes de su puesto como jefe de contenidos de Amazon Studios. Su dimisión llega menos de una semana después de que la productora de The Man in the High Castle, Isa Hackett, le denunciara por acoso sexual.

Desde entonces, han surgido incluso más acusaciones e historias que dibujan una imagen inquietante de Price. La denuncia de Hackett se difundió por primera vez este verano, pero no explotó hasta que ella misma habló con The Hollywood Reporter la semana pasada. Hackett dice que en 2015, ella y Price estaban en San Diego para promocionar The Man in the High Castle en la Comic-Con.
Ella afirma que se subió a un taxi con Price y otro ejecutivo de Amazon que ya no está en la empresa. En el taxi, Hackett dice que Price empezó a insinuarse diciéndole: “Te va a encantar mi pene”. A pesar de su desinterés, Hackett asegura que, más tarde, Price le gritó “¡Sexo anal!” al oído en la fiesta de Amazon, donde ella había estado hablando con otros ejecutivos.

Un representante de Amazon envió a The Hollywood Reporter (THR) el siguiente comunicado:
Nos tomamos en serio cualquier cuestión sobre la conducta de nuestros empleados. Esperamos que las personas establezcan altas expectativas para ellas mismas; animamos a la gente a plantear todas las preocupaciones que tengan y es nuestra prioridad investigarlas y abordarlas. Por lo tanto, examinamos minuciosamente este asunto en concreto y lo abordamos directamente con aquellos involucrados en él”.

Ahora, un nuevo artículo de THR transmite incluso más vivencias espeluznantes. Por ejemplo: El THR informa de que justo semanas después del supuesto incidente con Hackett, Price instigó una conversación “extraña e incómoda” con tres ejecutivas de televisión (Suzanne Patmore Gibbs, de TriStar TV; Carolyn Newman, antigua ejecutiva de desarrollo de Amazon; y Morgan Wandell, antigua jefa de programación horaria de Amazon). Tras una mesa redonda sobre Good Girls Revolt, un drama histórico sobre las empleadas de una revista femenina enfrentándose al sexismo en la industria, Gibbs le dijo a THR que Price intentó enfocar la conversación hacia historia sexual y el consumo de drogas. Las tres mujeres se fueron muy rápido. (Representantes de Amazon y Price declinaron hacer declaraciones a THR).

Good Girls Revolt se ha convertido en otra mancha en la reputación de Price y Amazon: después de que la serie fuera cancelada, su creadora afirmó que Price nunca se había molestado en aprender los nombres de los personajes y, después de que saliesen a la luz las acusaciones de Hackett, algunos fans de la serie han pedido su vuelta. Anna Camp, una de las protagonistas de la serie, tuiteó un artículo sobre la suspensión inicial de Price en Amazon y comentó: “Él canceló #goodgirlsrevolt, una serie sobre discriminación y acoso sexual en el centro de trabajo”. Su marido y coprotagonista en Pitch Perfect, Skylar Astin, añadió: “Parece que la única retribución en la que podría pensar sería devolverles la voz a esas mujeres. ¡Recuperen esa serie!”

Price también se enfrenta a acusaciones por su mal gusto. La cancelación de Good Girls Revolt no sorprendió a muchos porque —a pesar de Transparent y la futura Marvelous Mrs. Maisel—la parrilla de Amazon TV, bajo la dirección de Price, se inclinaba hacia la programación para hombres. El año pasado, el estudio también tuvo que defender su costoso acuerdo con Woody Allen, cuya serie de seis episodios Crisis en seis escenas, fracasó estrepitosamente. Bajo el mandato de Price, el estudio también dejó pasar, supuestamente, la oportunidad de pujar tanto por Big Little Lies como por The Handmaid’s Tale: dos series ‘para mujeres’ que arrasaron en los Premios Emmy de este año, de los que Amazon se marchó, en gran medida, con las manos vacías.

Según THR, cuando Big Little Lies estaba sobre la mesa, la mayoría de los pujadores hicieron ofertas directas por la serie; Price, sin embargo, insistió en un acuerdo de desarrollo y, supuestamente, preguntó a un grupo de empleados de Amazon, en una fiesta, si Reese Witherspoon y Nicole Kidman “enseñarían las tetas” en la serie. Dicen que continuó preguntándose por qué él debía dar luz verde al programa si ellas no las enseñaban. Probablemente sea mejor así; el creador de Big Little Lies, David E. Kelley, describió la atmósfera de trabajo en Amazon como “una especie de concurso de talentos” en una historia despectiva en el Wall Street Journal sobre el problemático estudio, añadiendo: “No entienden nada”.

Y, después, está ese extraño proyecto de Price sobre mascotas: una serie llamada Shanghai Snow, que según dice THR fue idea del propio Price. En el borrador de un guion que consiguió la revista, la serie “sigue a una mujer joven llamada Cindy a la que vendieron como esclava sexual”. Bajo el control de ‘un enano tailandés, imperial y psicótico’ llamado Mr. Goodtimes [Señor Buenosmomentos], a Cindy la drogan, la golpean con un machete y le dicen que la ‘cogerán como a un pez muerto’”. Supuestamente, Price también presionó a Amazon para comprar la idea para una serie creada por su futura mujer, Lila Feinberg. En la serie habría un personaje tipo Price llamado Richard Forman, que tiene una novia joven: una escritora de Nueva York llamada “Lita”.
Feinberg y Price cancelaron su boda tras las acusaciones de acoso de Hackett.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair U.S.