Muere Samuel Irving "SI" Newhouse, Presidente emérito de Condé Nast

En Condé Nast, Si era reconocido por su pasión y su empuje.

Samuel I. Newhouse Jr., el hombre que erigió y dirigió Condé Nast durante medio siglo, que hizo crecer la compañía, desde aquella pequeña casa editorial que apenas publicaba unos cuantos títulos hasta convertirla en una poderosa firma internacional, en cuyo catálogo hoy se cuentan 128 publicaciones a lo largo de 27 mercados de todo el mundo, falleció el 01/10/2017 en Nueva York, a los 89 años.

Nacido en Nueva York en 1927, hijo de Samuel I. y Mitzi E. Newhouse, el señor Newhouse –al que todos conocían como ‘SI’– era el mayor de dos hermanos. Si bien su carrera comenzara en el sector del periódico, Si se formó durante varios años en el ámbito de las revistas principalmente en Glamour y Vogue, bajo la tutela del que sería su consejero artístico además de amigo, Alexander Liberman, quien asumió el cargo de director editorial de la compañía en 1962.

Yo no soy editor. Me maravilla cuando la gente me pregunta: ‘¿A qué te dedicas entonces?".

En Condé Nast, SI era reconocido por su pasión y su empuje. Solía llegar cada día a su oficina a las 4 a.m. y se disponía a leer cada una de las revistas de principio a fin, preguntando cuanto podía. “Quien se haya reunido con él sabe que no importa lo pronto que llegaras, él ya se había leído todos los periódicos, todas las cabeceras y ya tenía tres páginas de notas”, recordaba en una ocasión David O’Brasky, director actual de Vanity Fair.

En 1975, Si fue nombrado Chairman de Condé Nast, cargo que ostentó hasta 2015, momento en que decidió abandonarlo y pasar a ser Chairman emérito. Como Chairman, sobre su escritorio nunca faltaban copias y copias de las revistas de Condé Nast y de sus competidores, apiladas en altas columnas y cubiertas de Post-its. Era habitual verle contar los anuncios uno a uno mientras tomaba diligentes anotaciones, casi siempre en un bloc de notas amarillo.

“SI Newhouse no cayó en la industria de las revistas por casualidad”,
afirma David Remnick, director de la redacción de The New Yorker. “Le encantaban las revistas, le gustaba todo lo que tenía que ver con ellas, desde el proceso de crear una nueva publicación hasta evaluar la belleza y el rigor con que contara el último número; y tal pasión, su compromiso con la excelencia, su expresión libre y su imaginación se propagaban en todas direcciones”.

Samuel Irving "SI" Newhouse, Presidente emérito de Condé Nast

En la tarea de fomentar las diferentes revistas, quiso fomentar también el talento entre sus colaboradores. Dos años después de llegar a Glamour, supervisó para Vogue la contratación de la legendaria editora de moda Diana Vreeland y del fotógrafo Richard Avedon. Más tarde, atraería a sus filas a Anna Wintour, Tina Brown, Graydon Carter y Remnick, entre otros, con la misión de comandar las distintas cabeceras de Condé Nast.

“Yo no soy editor. Me maravilla cuando la gente me pregunta: ‘¿A qué te dedicas entonces?’”, declaraba SI en una de sus pocas entrevistas, concedida a The New York Times en 1989. “Lo que intentamos es contratar gente inteligente y con energía… Ellos son los que editan, y después, salen las revistas y su forma final es una sorpresa absoluta para todos. Yo no sabía lo que iba a hacer Tina. Nadie sabía de antemano que cuando Anna llegase a Vogue sacaría en la portada a una chica con una cruz de Lacroix y vaqueros azules. Confiábamos en que, fuera como fuese, mientras no se tratara de una locura absoluta, cada revista habría de tomar la dirección que su editor decidiera”.

En 1981, SI resucitó Vanity Fair. Tras 47 años cerrada, había sido relegada a la retaguardia de su revista hermana Vogue. Al revivir la publicación, Si replanteó sus contenidos combinando literatura, arte, política y cultura popular, todo bajo la rigurosidad más intelectual.

Cuatro años después, en 1985, Si adquirió The New Yorker en un momento en que el semanario, a pesar de su historia, amenazaba con desaparecer, páginas a las que él mismo era asiduo desde sus días de instituto. Con la tradición y el espíritu de la revista como premisa, rescató la publicación y le restituyó su antigua gloria.

“SI Newhouse era el líder más extraordinario”, profería Wintour, directora artística de Condé Nast y directora de la edición estadounidense de Vogue. “Allí donde nos llevara, le seguíamos sin dudarlo, solo porque nos hacía participar de su increíble fe. Si nunca se fijaba en los datos o en las estadísticas, seguía su instinto y esperaba lo mismo de nosotros. Enseguida nos alentaba a asumir riegos, y nos alababa efusivamente cuando estos daban sus frutos”.

Durante los 47 años que ostentó el cargo de Chairman, Si dirigió tanto la adquisición de cabeceras, tal es el caso de Architectural Digest y Wired, como el lanzamiento de otros títulos nuevos como Allure, Self y Teen Vogue, entre otros.

Samuel Irving "SI" Newhouse, Presidente emérito de Condé Nast

Codo con codo junto a su primo Jonathan, Chairman y director ejecutivo de Condé Nast International, en Londres, Si aumentó la presencia global de la compañía al introducir sus prestigiosas marcas –entre ellas, Vogue, GQ, Glamour, Architectural Digest, House & Garden, Wired, Condé Nast Traveller, Tatler y Vanity Fair– en nuevos mercados internacionales como Latinoamérica, Oriente Medio o Asia.

“SI, así le llamábamos todos, se dedicó en cuerpo y alma, sin descanso y con determinación, a desarrollar los mejores productos periodísticos. Y fue esta su visión, junto a su agudeza comercial, paciencia y coraje, la que llevó a Condé Nast a ganarse su actual posición de liderazgo en la industria así como la admiración por parte de escritores, editores y fotógrafos, sin olvidar la gratitud añadida de millones de lectores, incluso aunque estos no supieran quién se hallaba detrás de la brillante revista que tenían en sus manos”, decía Jonathan.

De igual modo que el mundo ha evolucionado hacia el dominio de lo digital, así lo ha hecho Condé Nast. Ya en el siglo XXI, Si modernizó conforme a la era digital las revistas ya existentes en el catálogo de la compañía, al tiempo que adquirió nuevos activos digitales como Pitchfork Media y Reddit. A día de hoy, Condé Nast opera más de 100 marcas digitales en el marco de diversas áreas como el mundo del viaje, la arquitectura, la belleza, el deporte y la música.

En 1999, SI impulsó el cambio de ubicación de las oficinas de Condé Nast, que pasaron de la Avenida Madison al número 4 de Times Square. Más recientemente, en 2014, emprendió una nueva mudanza, dejando Times Square para convertirse en inquilino de honor del emblemático edificio del 1 World Trade Center.

Además de su papel en Condé Nast, SI también ejerció de Chairman en Advance Publications, compañía fundada por su padre. Como complemento a la labor de Condé Nast, e importante matriz de periódicos y sitios web presentes en más de 25 ciudades, Advance Publications es dueña a su vez de: American City Business Journals, la mayor editorial de semanarios financieros metropolitanos de Estados Unidos; 1010data., especializada en plataformas y análisis de datos; Pop Inc., agencia de marketing digital. La compañía también posee una participación significativa en Reddit Inc., Charter Communications y Discovery Communications.

SI era una persona solidaria que entendía como obligación cívica el tratar de enriquecer las vidas de sus conciudadanos. En 1964, se fundó el instituto S.I. Newhouse School of Public Communications de la Universidad de Siracusa gracias a una donación por parte del padre de Si, Samuel I. Newhouse, a quien se le dedicó un segundo edificio en 1974. Más recientemente, en 2003, la Fundación S.I. Newhouse aportó un nuevo donativo para ayudar a construir un tercer edificio en el Complejo Newhouse Communications.

A lo largo de su vida, SI brindó su apoyo con asiduidad a numerosos museos de dentro y fuera de Nueva York, incluido el Museo Metropolitan de Arte, el museo Whitney de Arte Americano y el museo de arte moderno, el MoMA, formando parte de la administración de este último durante 27 años. Él mismo poseía una extensa colección de arte entre cuyas obras se encuentran las de su amigo Liberman, Pablo Picasso, Andy Warhol, Mark Rothko, Jackson Pollock o Willem de Kooning.

“Hoy hemos perdido a un gigante”, decía Bob Sauerberg, presidente y director ejecutivo de Condé Nast. “Si encarnaba como ningún otro la creatividad, la curiosidad y el compromiso con la excelencia, y siempre le recordaremos como el hombre que construyó el imperio mediático más influyente del mundo. Nos honra poder trabajar en el increíble negocio que el erigió y trataremos de emular con empeño su coraje y su visión”.

A SI le precedió su hijo Wynn en la travesía, ya que falleció en 2010. Aquí deja a su mujer Victoria, sus hijos Samuel y Pamela, su hermano Donald E. Newhouse, sus cinco nietos y sus tres bisnietos.