‘Liga de la justicia’ o cómo recurrir a otras películas de superhéroes para triunfar

Superar el petardo de ‘Batman V Superman’ no era lo difícil, el reto consistía en reivindicar a DC en la pantalla grande… y se ha logrado.

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Mientras que los personajes de DC Comics -varios segundones en dicho universo, no lo neguemos- están arrasando en la televisión, en el cine (sus rostros más conocidos), con excepción de Wonder Woman, se la han visto difícil. Pues esa maldición –por ahora- parece que ya terminó. La reciente entrega del DC Extended Universe es un delicioso coctel. ¿Su receta? La mezcla de ingredientes probados a lo largo de casi 18 años desde que los superhéroes hicieron un impactante regreso. Si a eso se le agrega el toque infalible por excelencia de contar una historia de manera sencilla –y hasta predecible-, salud, señoras y señores.


En efecto, Liga de la justicia juega safe… Algo para nada criticable cuando se tienen antecedentes tan vergonzosos y una presión marca diablo. Repasemos entonces, sin spoilers detallados, cómo logró la hazaña aún desconocida para los que siguen con el “Jesús en la boca”.

La inspiración

No importa qué tan niño o adulto seas, siempre vas a disfrutar las películas animadas de DC (si no has visto alguna, por favor, hazlo cuando puedas). Dicho esto, es como si Liga de la justicia hubiera sido creada para ese género. El estudio no dio con el hilo negro, solo volteó a ver lo que les funciona desde hace años. Como resultado, un proyecto entretenido de principio a fin. 

Ben Affleck como Batman, Gal Gadot como Wonderwoman, Ray Fisher en el papel de Cyborg, Ezra Miller haciendo de Flash y Jason Momoa, estelarizando a Aquaman.

Los personajes
Cada uno juega un papel bastante claro dentro del equipo. Tenemos al cómico Flash (Ezra Miller), al ácido bad boy de Aquaman (Jason Momoa), a un Cyborg (Ray Fisher) confundido, a una Mujer Maravilla (Gal Gadot) igual de encantadora, pero más madura, y a un Batman (Ben Affleck) en penitencia. Los cinco ofrecen justo la clase de dinámica que hemos visto funcionar con los Avengers. El amistoso bullying –aunque esto se traduzca en un problema mayor si lo analizamos a profundidad-, así como sus riñas o marcadas diferencias han sido parte de la fórmula ganadora.

Sin duda, quien tuvo su momento en la película y destacó fue el protector de los mares. A lo largo de los 120 minutos, Aquaman tuvo la oportunidad de demostrar que su personaje debe de ser tomado en serio. Limpiar su reputación de sirenito “bajo el mar” que habla con los peces fue posible, aunque poco faltó para que le preguntaran si conocía a Willy o Flipper.

El humor
Fue X-Men (2000) la que demostró que en una historia llena de discriminación y odio se le podía dar cabida a chistes o comentarios sarcásticos, sobre todo si venían de alguien para nada simpático, Wolverine. Más adelante, Iron Man, Spiderman, Thor, et al, reforzarían el perfil con su respectiva personalidad. Se vale ser divertido, no está peleado con salvar al mundo.
 

Jason Momoa estelariza el papel de Aquaman.

Las escenas de acción
Si bien se podía esperar que la primera y la última fueran las más fuertes, es la de las mujeres la que se lleva una ovación de pie. Ajá, Diana no es la única amazona que se luce con su pelea en solitario, sus hermanas de Themyscira mantienen una espectacular secuencia que tendrá al espectador al borde del asiento. No esperábamos menos cuando tuvimos una probadita en Wonder Woman, ¿cierto?

Los efectos especiales
Liga de la justicia recurre a los trucos que ya hemos visto en distintas ocasiones, tanto en la muestra de poderes/habilidades como en las situaciones planteadas. Por supuesto que lucen bien, sin embargo, el factor impacto se ha perdido. La gente fanática (tanto de Marvel como DC) que ha visto las cintas desde el inicio del tercer milenio, reconocerá sin tanto esfuerzo la similitud (o desafortunada copia) que se plasma en un par de escenas, como las que involucran a Aquaman (con Jean Grey en X2) y a Flash (con Quicksilver en X-Men: Days of future past).

El villano
Es muy malo, literal. Se trata del punto más débil con el que cuenta. Steppenwolf ofrece nada del otro mundo; es simplón y se ve como cualquier otro creado por CGI. Ni modo, culpemos a la tendencia que nos deja claro que el tamaño sí importa (¿a quién le daría miedo un enanito?). Para colmo, sus diálogos los hemos escuchado hasta el cansancio. Nos vendría muy bien ver a más despiadados como Loki o Hela.

El veredicto

Totalmente recomendable… sobre todo para quien quiera quitarse el mal sabor de boca que le dejó Batman V Superman y Suicide Squad

Gal Gadot es, una vez más, Wonder Woman.