El mítico Graydon Carter deja la dirección de Vanity Fair USA después de 25 años

A sus 68 años, quiere “dejar la revista ahora que está en la cumbre”. Su decisión estaba tomada hace meses, pero la retrasó tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

Después de veinticinco años, el mítico director de Vanity Fair USA, Graydon Carter, anunció ayer que dejará su puesto en diciembre. “Nos ha llegado el Grexit”, escribió David Kampf, el periodista encargado de glosar la despedida del último gran editor.

Carter, de 68 años, quiere “dejar la revista ahora que está en la cumbre” y aunque tenía previsto haberlo hecho hace meses, la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos le hizo retrasar la decisión, según declaró ayer a The New York Times. La rivalidad con Trump es casi tan marcada como la huella que su marcha deja en la revista. Carter aseguró ayer estar preparado para añadir un último tuit de Trump a la larga lista de ataques que el presidente le ha dedicado en estos últimos meses.

Antes de su llegada a Vanity Fair, en 1992, Carter, hijo de una familia de clase media canadiense, había dirigido en Nueva York una revista satírica, Spy, donde ya Trump era objetivo de sus envenenados dardos. Para una de sus bromas de portada, la revista envió cheques con cantidades cada vez más pequeñas a las más grandes celebridades de la ciudad, para comprobar quién cobraba el cheque de menor importe: Donald Trump canjeó uno por trece centavos.

Graydon Carter, en una charla del Vanity Fair New Establishment Summit en 2016.

En sus más de dos décadas al frente de la cabecera, Carter ha combinado con un estilo único rompedoras imágenes protagonizadas por las mayores celebridades del star system americano, con un periodismo de investigación tan fresco en la forma como riguroso en el fondo. A veces, sus portadas parecían romper el velo de toda una época, como cuando hace dos años publicó las primeras fotos de Caitlyn Jenner una vez había consumado su cambio de sexo y de nombre.

En 2005, la revista desveló la identidad del célebre garganta profunda del Watergate, la fuente que desde el anonimato de su puesto en el FBI había permitido a los dos periodistas del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, destapar el escándalo que acabaría con la dimisión de Richard Nixon como presidente de los Estados Unidos.

Los fotógrafos Annie Leibovitz, Bruce Weber, Helmut Newton, Snowdon, Johnatan Becker o Tim Hetherington, entre otros, han fotografiado para la revista desde los equipos de rescate que primero intervinieron tras los atentados del 11S, a Angelina Jolie después de su ruptura con Brad Pitt; y desde miembros de la tribu amazónica de los Yanomami, a Megan Markle, la novia del Príncipe Harry de Inglaterra, que protagoniza la portada del mes de octubre. Entre las grandes firmas, además de su propia carta mensual, Graydon Carter atrajo a sus columnas a Christopher Hitchens (hasta su muerte en 2011), o al crítico cultural James Walcott.

Durante sus últimos años, Carter ha pilotado también la transformación digital de la revista. Sillicon Valley se ha añadido así a Washington y Wall Street como el tercer gran centro de poder americano, y mundial, bajo el radar de la publicación de Condé Nast. Después de seis meses de retiro en la provenza francesa, Carter tiene previsto volver con un proyecto del que no ha querido dar grandes pistas, pero que promete un tercer acto a la altura de una carrera gloriosa.

* Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España.