Tenemos que hablar de Adam Rippon, el medallista olímpico que se ha enfrentado a su vicepresidente homófobo

Rippon es el primer atleta declaradamente gay en representar a Estados Unidos en unos JJ.OO. de Invierno.

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"¿Mike Pence? ¿El mismo Mike Pence que financió las terapias de reorientación sexual? No puedo creerlo", fue la airada respuesta del patinador artístico Adam Rippon al USA Today cuando le comunicaron que el vicepresidente sería el encargado de liderar la delegación estadounidense en los Juegos Olímpicos de Invierno.

Rippon fue el primer atleta olímpico de invierno en declararse gay en 2015
, y uno de los dos atletas abiertamente homosexuales del equipo olímpico estadounidense, junto a Gus Kenworthy

Adam Rippon

Rippon también se ha convertido en el primer atleta invernal gay estadounidense en conseguir una medalla –bronce por equipos– y en medallista de oro en un deporte no oficial: ganarse el cariño del público. Por su carácter y sus declaraciones: "A menudo me preguntan cómo es ser un atleta gay", contaba en Twitter. "Y les contesto que es casi lo mismo que ser un atleta hetero: la misma cantidad de trabajo duro, pero casi siempre con mejores cejas".

Sobre todo por su condición de "viejo olímpico". Rippon tiene 28 años, una edad venerable para debutar en unos Juegos. Alina Zagitova, por ejemplo, la patinadora rusa que aseguró la plata para su equipo, tiene 15 años. Rippon se perdió Sochi en 2014 y Vancouver en 2010, se dislocó un hombro en su clasificación olímpica... y recibió una mala puntuación de los jueces en su primera noche olímpica, en un deporte en el que hasta la ciencia sospecha que no son imparciales. Pero dio igual: a Rippon le aplaudió el legendario Scott Hamilton ("¡Ya eres olímpico!") y se metió al público en el bolsillo frente a los micrófonos de la NBC, la cadena de los Juegos.

"Esta noche es especial, porque hace cuatro años mi amiga Mirai [Nagasu, la tercera mujer en la historia olímpica en clavar un triple axel] y yo íbamos a por hamburguesas, volvíamos a casa y subíamos al tejado de su casa a comer hamburguesas porque estábamos muy enfadados por no habernos clasificado. Y esta es una noche mágica de verdad, porque hemos llegado aquí y –somos compañeros de habitación, estamos juntos en la Villa Olímpica– nos hemos abrazado y le he dicho: “¡Mirai, estamos aquí! ¡Lo hemos hecho!”. Y hemos salido aquí y hemos patinado a lo grande y hacer eso por nuestro equipo es... es asombroso".

Eso fue a Mike Tirico. Y cuando Andrea Joyce, veterana periodista deportiva de la NBC, le preguntó si los Juegos eran lo que esperaba, Rippon respondió: "Andrea, es alucinante, lo recomiendo muchísimo". Y después miró a cámara y dijo: "Si pueden y tienen la oportunidad, vengan a los Juegos, es muy divertido". Mientras, David Baden, el agente de Rippon, afirmaba que la gente de Pence se había puesto en contacto con él para tener una conversación con el patinador. Tanto USA Today como CNN hablaron de esos contactos, y Baden confirmó que eran "100% reales".

Rippon había declarado en entrevista con GQ que no le importaría reunirse con Pence, "porque aunque tengo suerte de que Pence haya tenido poca o ninguna influencia en mi vida, como miembro de la comunidad LGBT quiero hablar con alguien que ha hablado sobre la gente como yo". Pero Rippon también dijo que si alguna vez se reunía con Pence sería después de los Juegos. Desde entonces, el equipo de Pence (que como gobernador de Indiana aprobó leyes homófobas, como la que permite a empresarios no atender al público LGBT "por razones religiosas") ha desmentido tanto la homofobia de Pence ("Son noticias falsas, él apoya a todos los atletas") como que quisiera reunirse con Rippon ("Son noticias falsas, él apoya a todos los atletas").

Pero Rippon no necesita el apoyo de su vicepresidente. Tras ocho años intentándolo, ha conseguido el del público. Y una medalla.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España.